Una opinión de la pertinencia o no de la campaña del Partido Revolucionario Moderno (PRM)

La noche del pasado viernes 8 de abril los votantes dominicanos estábamos en expectativas esperando un especio en televisión que sería transmitido en dos canales locales, Color Visión Canal 9 y Telesistema Canal 11, y que, planteándolo desde el principio, una vez pudimos confirmamos que era un video que no aportaba ninguna novedad a las denuncias de corrupción que el Partido Revolucionario Moderno (PRM), opositor al gobernante Partido de la Liberación Dominicana (PLD), tiene semanas propalando por todas las vías posibles y que hasta ese momento no le había sido posible obtener ventaja política alguna en esta campaña electoral con esas denuncias.

¿Por qué, pues, el impacto? Entiendo que por tres motivos, a saber, las expectativas derivadas de la campaña que desde tempranas horas de ese día el PRM había iniciado en las redes sociales, la censura impuesta a la divulgación del video mismo y las reacciones posteriores en los medios de comunicación locales.

El PRM despertó el interés de los dominicanos con este mensaje privado enviado masivamente a sus seguidores de la red social Twitter antes de las 8:00 AM de ese día:

Favor dar RT=>; #EnterateDeLaVerdad “Llegó el momento de conocer la verdad que DM oculta” Hoy 7:50PM @ColorVisionC9 @telesistema11rd https://t.co/ZQBWsudk3C Hoy usaremos el HT => #EnterateDeLaVerdad Gracias por tu apoyo!!

A partir de ese momento en las redes sociales comenzaron a circulaban comentarios relacionados con este material, y que desde ya era de conocimiento popular que el material a publicar se relacionaba con denuncias de supuestas inconductas del gobierno y del mismo presidente de la república. Estando en la efervescencia del tramo final de una campaña electoral no se requiere mucho esfuerzo para activar la curiosidad del dominicano en estos temas.

Llega la hora indicada, 7:50 PM, y yo, como muchos dominicanos, me siento frente del televisor en uno de los canales anunciados y, ¡oh sorpresa!, lo que encuentro es un comunicado conjunto de las dos empresas televisivas donde informaban que habían declinado transmitir el referido material porque “contenía elementos que pudieran ser susceptibles de posibles demandas por difamación e injuria”. En ese momento me pregunté, ¿qué tan grave es lo que el PRM pretende denunciar que estos canales no se atrevieron a transmitirlo? ¿Será posible que el gobierno haya presionado para tal decisión? La inquietud aumenta y lo que sigue es apagar el televisor y desembolsar el teléfono. Próxima parada es en Twitter, luego YouTube y, ¡bingo!, ahí estaba el referido material. Como siempre se dice “si los medios callan, las redes hablan” y lo hacen mucho más alto.

Y efectivamente el referido video no es más que un relato explicativo de las, para el PRM, turbias relaciones entre los Sres. Danilo Medina y João Santana, un reconocido publicista brasileño, asesor de campañas electorales que ha trabajado en América Latina asesorando a políticos en campañas presidenciales. Tan exitosa es la trayectoria de este caballero que le llaman “el hacedor de presidentes”.

El Sr. Santana en estos momentos está sindicado por una alegada vinculación fraudulenta con Odebrecht, empresa brasileña de construcción, que se encuentra entre las 20 más grandes del mundo en su industria, en un esquema ilegal de gestionar contratos para ésta a través de tráfico de influencias. El esquema, a grandes rasgos, funcionaba de la siguiente manera: Santana asesoraba campañas presidenciales a políticos de América Latina y África, la compañía pagaba al asesor los honorarios de sus trabajos, que por cierto es un profesional de honorarios excesivamente altos, y una vez el candidato ganaba las elecciones se procedía a adjudicar a la empresa Odebrecht importantes contratos de construcción. Estas concesiones, y aquí lo grave, se hacían “grado a grado” es decir, sin las licitaciones de ley, o con licitaciones amañadas para favorecer a esta empresa. Se ha dicho, inclusive, que la vista que hizo el expresidente Ignacio “Lula” Da Silva al presidente Medina en los últimos días de enero del 2013, era parte de este esquema de tráfico de influencias. Esto es severamente penado por las leyes brasileñas.

Entiendo que el PLD sí intervino para suspender la difusión del video y fue una reacción innecesaria, injustificada y torpe, extraño comportamiento de una organización política con tantas guerras y batallas ganadas. Esto así, porque como dijimos más arriba, el referido material no contiene nada, absolutamente nada que no hubiera sido ya dicho antes por algún medio local o internacional y que el PRM tiene semanas tratando de sacar ventajas electorales de esto, y que hasta este momento no le había sido posible. La población esperaba algo realmente más impactante, una información realmente nueva.

Si el documental se hubiera transmitido sin dificultad alguna hubiera pasado sin penas ni glorias. Para muestra, un ejemplo. Luego de conocerse la decisión de no transmitir el video por parte de los canales de televisión, la etiqueta en la red social Twitter #EnterateDeLaVerdad, se colocó en primer lugar en cuestión de minutos, cuando todo el día sólo había alcanzado una tercera posición, de hecho, desplazó otra etiqueta de apoyo a la reelección de Medina. Fue el mismo PLD que disparó el interés del dominicano en ese material de campaña. El PRM jugó un billete que tuvo la suerte de salirle premiado, porque ellos sabían que su material que divulgarían era ya un “tema gastado” algo que no podría tener gran impacto a no ser que el PLD mordiera el anzuelo y lo censurara, como al final ocurrió. Fue el PLD que le dio al video “La Verdad que Danilo Oculta” la incidencia que éste no tenía.

Y esto se ha convertido en el tema de la semana. Abogados, politólogos, periodistas y hasta empresarios han tomado parte activa en el debate. El lunes 11, al menos cinco editoriales de la prensa escrita giraban directa o indirectamente alrededor de este tema. Ni hablar de los principales programas de radio.

Los medios se han dividido, unos acusan el PRM de hacer una “campaña sucia”, de utilizar imágenes manipuladas, en fin, de toda una serie de cosas a las que ya los dominicanos estamos acostumbrados, críticas éstas que eran de esperarse teniendo en cuenta la enorme cantidad de periodistas y medios que son afectos del gobierno, unos pocos por principio y muchos más por conveniencia. Por otro lado, PRM se defiende alegando el derecho que tiene de difundir las inconductas del gobierno y que éste lo que tiene que hacer es aclarar las denuncias.

El mismo fin de semana se realizada la Reunión de Medio Año de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), en Punta Cana, donde estaba pautada para el domingo una intervención del presidente Medina. Para sorpresa de muchos en su intervención el presidente se refirió al tema de video de una manera escueta y poco común, señalando que con relación al tema “de un famoso video” (sus palabras literales) él se circunscribía a lo que dijera el empresario José Luis “Pepín” Corripio. Vaya sorpresa para este respetado hombre de empresas dominicano, ahora resulta que el mismo presidente de la república está “colocando en su cancha una pelota” que no le pertenece, de un juego que él no ha pedido participar. El señor empresario al ser abordado por los periodistas que cubrían el evento dijo que él ha estado ligado a medios de comunicación por más de 40 años y que nunca ha tenido presiones “de ningún gobierno”. Es decir, que en esta ocasión tampoco recibió presión para no difundir el material. Pero, ¿qué nunca ha recibido presión de ningún gobierno en 40 años de vinculación a medios de prensa? ¿En 40 años, nada de presión estatal? ¿Podríamos creer eso? Es posible que, a él, a su persona en particular nunca le han presionado. En verdad no me parece que a ningún funcionario del gobierno se le ocurra llamar a ningún empresario con la importancia y trayectoria como la del Sr. Corripio para intimidarlo e impedir la divulgación de alguna noticia por algunos de los medios de su propiedad, que son más de ocho, creo. Para estas actividades no muy correctas, los presidentes de turno tienen sus ministros y los grandes empresarios tienen sus ejecutivos. Si el presidente quiso intervenir para la no difusión del video no cometamos la torpeza de imaginarnos al Sr. Medina llamando al Sr. Corripio para “solicitarle” la no divulgación de cualquier material periodístico. Pero si podemos imaginar a algún funcionario de segunda categoría haciendo “una visita de cortesía” a cualquier director de medio o encargado de programación de algún canal de televisión propiedad de cualquier empresario para sí hacerle una amistosa solicitud sobre la posibilidad de no difundir alguna nota que sea adversa a los intereses del presidente de turno, y más en una reelección. No nos hagamos los tontos.

Por otra parte, al Sr. Corripio hay que comprenderlo. Él es empresario y después, mucho después un ciudadano interesado en el tema de la posible coerción que el gobierno pudiera hacer a los medios de prensa del país, incluso de su propiedad, a no ser que afecten sus intereses financieros, claro está. Este señor no ve en Medina o Abinader un líder político, sólo ve en ellos a un político que en un momento determinado puede resultarle útil a los fines de sus empresas. Estoy seguro que así piensa él y todos los empresarios de su nivel, sus relaciones con los políticos son coyunturales, jamás sobre la base de una afiliación partidaria.

¿Quién es el principal cliente publicitario de los medios de comunicación del país? ¿Acaso no es el gobierno? ¿A cuánto podría ascender el volumen de negocios entre el gobierno y las empresas periodísticas propiedad del Sr. Corripio cada mes? ¿A cuánto podría ascender la deuda del gobierno con sus empresas? Con este panorama, ¿podemos esperar que él emita comunicando alguno o asuma posición alguna que le sea desfavorable al jefe de ese gobierno, sobre todo al término de una campaña electoral donde las principales encuestas apuntan a que éste ganará las próximas elecciones? Otra vez, no nos hagamos los tontos, por favor, entendamos que el Sr. José Luis Corripio dijo lo que tenía que decir. No quieran vendernos las palabras de este respetable empresario como un oráculo de la verdad donde los dominicanos podemos acudir cada vez que tengamos alguna duda.

Los políticos dominicanos tienen la práctica de justificar como buenas y válidas las prácticas de campañas electorales que les benefician, o al menos perjudican a algún adversario y tienen la norma de satanizar aquellas que les afectan. Las campañas electorales son guerras verbales, con distintos campos de batallas, tales como los medios escritos, los medios audiovisuales, la radio, entre otros. Resaltar las debilidades del adversario y sus posibles inconductas y deficiencias es absolutamente válido en estas contiendas. Además, los electores tenemos el derecho de conocer el accionar de los políticos que aspiran a dirigir los destinos del país y que éstos nos expliquen las dudas que pudiéramos tener con relación a su pulcritud, término éste que penosamente puede ser aplicado a muy pocos políticos dominicanos. Un candidato presidencial no puede creerse un cristal de Belén, no importa sea un presidente en ejercicio o un aspirante a serlo.

El señor Santana está acusado de un “modus operandi” que involucraba a sus asesorados en varias partes del mundo, y Danilo Medina ha sido su cliente, por lo cual el presidente ni sus ministros pueden sentirse tocados si le exigimos explicaciones sobre sus relaciones con este asesor. La honestidad de un político no podemos darla por establecida así porque sí, hay que demostrarla.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s